Carta de una madre a su hija

1 de agosto de 2021.

En una caja donde guardo mis recuerdos, he encontrado esta carta que me escribió mi madre en 1984 en el día de mi cumpleaños. Por aquel entonces, cumplía 24 años, coincidiendo con mi regreso a casa después de pasar 12 meses fuera.

Recibir unas palabras todos los años en este día memorando y celebrando mi nacimiento, se convirtió en nuestra relación de madre –hija como un rito. De todos los regalos que recibía era el que más apreciaba en este mundo. Año tras año era una cita que nunca fallaba. Un momento que sentíamos la una con la otra esa unión que todavía no he sido capaz de comprender que la hacer ser indisoluble, indestructible, irrepetible, hecha de un amor incondicionalmente resistente a los malos tiempos y poderosamente poroso a los buenos.

Dentro de unos pocos días a mi madre, a nuestra madre y abuela Conchita, la vida le entrega 91 años. Una gran andadura caminando un recorrido largo a veces recto y otras curvilíneo, hecho unas veces de arenas suaves y otras de piedras duras, bajando y subiendo de las más oscuras y asfixiantes profundidades desconocidas de la tierra a las más hermosas luminosas alturas llenas de agradable aroma a sol, aire y libertad. Lo más importante es que sigue siendo una amante fiel de la vida. Cree en un Dios al que quizás no le haya puesto todavía rostro aunque está segura de que existe sin haberlo visto antes.

En todas las reflexiones que ha ido escribiendo y ofreciéndonos, aparece esa fe que le da la certeza de que le será concedida esa ansiada visión. En sus miles de encuentros de recogimiento, de contemplación, es probable que haya estado muy cerca de poderlo vislumbrar.

Hoy, un 1 de agosto, su bella nieta Lucía, escogió llegar a este mundo hace 25 lunas y 25 soles con multitud de estrellas que no dejan de brillar a su alrededor.

No sé si son las casualidades o los antojos que de vez en cuando nos visitan, los que han hecho que haya encontrado precisamente esta carta porque Lucía también regresa en breve después de 12 meses lejos de nosotros. Se la dedico a través de la voz y el corazón de su abuela para transmitirle el enorme amor que siento hacia ella. Me siento inmensamente agradecida de tener esa relación con mi hija como la tengo yo con mi madre y doy infinitas gracias a ese Dios en el que su abuela ha confiado siempre, siempre.“ Su abuela Sempiterna”.

Hoy, mi querida hija Lucía, en el día de tu cumpleaños te doy gracias por hacer que te sienta tan cerca de mí a pesar de la distancia! ¡Muchísimas felicidades! Te quiero. RO21

«Carta escrita el 30 de agosto de 1984 por C30″

Otra vez ha sonado para ti otra campanada sin apenas darnos cuenta de los días que han pasado llenos de ansiedad y espera…..

¿Qué esperamos?

¿Te das cuenta de que lo que vas dejando atrás se nubla? Un velo va cubriendo tu vida pasada, borrando lo que en un tiempo parecía imposible de olvidar.

Hoy tienes una hermosa puerta abierta ante un nuevo año en el que estoy segura te habrás propuesto infinidad de cosas a resolver.

Haces bien. Yo aplaudo a la persona que lleva a cabo todo lo que se propone y tú eres de esa clase de gente.

Te admiro por tu constancia en conseguir tu meta y considero que tienes valor para afrontar las contrariedades.

Has aprendido mucho en este año que hoy cierras, aunque a ti te parezca que no has sacado nada en limpio.

Has aprendido que no es fácil vivir.

Has aprendido a superarte.

Has aprendido a disfrutar.

Has aprendido a consolar al amigo.

Has aprendido a conocerte, a mirarte con cariño y a valorarte.

Has aprendido en fin, multitud de cosas que serían difíciles de enumerar aquí…

No ha pasado en vano esta pequeña dosis de tu vida. Sin embargo, sabes que tu alma ha ganado un gran paso más en experiencia aunque a veces te encuentres vacía, en espera con confianza, como yo, en esta tarde de verano tan lleno de calor y sin ganas de hacer nada…….

Mamá

30-8-84.

4 Comments

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  1. Sensibilidad, amor, confianza, seguridad, cariño, ternura. Cuántos sentimientos veo en estos textos. Os felicito a las tres. Mujeres fuertes, tres generaciones de trabajadoras, comprometidas con hacer sentir felices a los demás, alegres, divertidas, elocuentes, ingeniosas. !Cómo me gustais! Seguid muchos años con ésta práctica. Un abrazo de vuestra amiga.

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  2. Tu madre Rocío, muy guapa; tu abuela Conchita, una gran mujer; tu bisabuela Isabel… qué decir: me dió su sangre, directamente, que guardo en mis venas como un maravilloso tesoro; comparto su apellido materno, me siento privilegiado y un honor haber sido depositario de todo su amor. Me he sentido en su casa como en la mia propia en nombres que forman parte de mi memoria más íntima: Calatrava, Pretil, Martinez Campos y también Las Lomas. La vida no me ha dejado estar a su lado en sus últimos momentos y nunca me lo perdonaré. Pero sí puedo decir que en mi casa tienen un lugar preferente ella y su amado esposo Pepe —al queyo le «distraía» su tabaco y él lo sabía—. Ya digo, en mi casa tienen un lugar preferente porque es lo que ya me queda de ellos; el recuerdo imperecedero. Un abrazo para toda la familia O-C-Bejarano

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  3. Feliz año 2022 a la familia Orna Carpena. Espero seguir leyendo las Reflexiones de la abuela.

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